El SARS-CoV-2 (Covid-19) ha sido calificado como pandemia y se ha extendido por el mundo de manera muy desigual. Las estadísticas sobre el tema revelan que hay —a la fecha de escribir este texto— tasas de fallecimientos que, al compararlas con otras causas, no debería de ser tan alarmante como se ha presentado. En estos días se están discutiendo tanto las distintas afectaciones en la salud como la verdadera causa de los decesos. Asimismo, se discute si las políticas seguidas por los diversos gobiernos son las adecuadas para mitigar su propagación. Haría falta evaluar las consecuencias económicas y sociales de esas políticas.